ABOGADOS SANTOS E ILUSTRES

(“Advocatus habemus propter Patrem”, San Juan Apóstol)

Ni todos bandidos, ni todos ladrones, ni todos incumplidos, ni todos terrenales, ni todos cobardones. La Historia de la Humanidad registra con gozo, la existencia de una serie de abogados famosos y de abogados ilustres. Pero el Libro de la Vida, que se lleva en otra Máxima Jurisdicción y Competencia, registra los nombres de abogados Santos.

Así es que, a partir de éste día, 14 de Julio, Día del Abogado verdadero, relataremos breves semblanzas de Abogados Santos y de Abogados Ilustres.

SAN ALFONSO MARIA DE LIGORIO: Agosto 1: (1696-1787)

Nació en Nápoles, Italia. Ejerció la profesión de brillante Abogado durante aproximadamente 13 años, con un éxito total, sin rival a la vista que pudiera vencerlo en los estrados judiciales, en las audiencias, o en los procesos.

Luego a raíz de un juicio en el que consideró que el Supremo tribunal de Justicia no se guiaba por la verdad sino por los intereses de una de las partes, decidió abandonar la profesión y hacerse sacerdote.

En 1.732 viendo el abandono pastoral en que estaban los campesinos de Italia, fundó la congregación de los Misioneros Redentoristas.

Falleció el 1º. De agosto de 1.787 fue canonizado en 1.839 y declarado DOCTOR DE LA IGLESIA en 1.875

San Alfonso a los 16 años, recibió su grado en Derecho Civil y Eclesiástico (1.712): lo recomendamos a todos los abogados y a quienes se mueven en el mundo de las leyes. “Mundo traidor, ya te he conocido…” son sus últimas palabras de litigante. A los 30 años es ordenado SACERDOTE. Luego fuè OBISPO.

Era un hombre no solamente muy bueno y muy santo, sino muy culto. Un erudito. Pocos conocen que escribió “LOS DIEZ MANDAMIENTOS EL ABOGADO”, que son más profundos que las dos corrientes de Mandamientos de la Profesión que conocemos comúnmente: Aquí va uno que ha marcado mucho mi bitácora: “NO ACEPTAR NUNCA CAUSAS INJUSTAS, PORQUE SON DAÑINAS PARA LA CONCIENCIA Y PARA LA BUENA FAMA”. Aquí va otro Mandamiento: “NO UTILIZAR MEDIOS ILÍCITOS PARA DEFENDER UNA CAUSA”.

Poco saben que escribió 2.000 manuscritos y 111 libros, unos muy famosos y especiales, traducidos a màs de 70 idiomas, con cientos de ediciones; entre ellos, “LAS GLORIAS DE MARIA” y “PREPARACION PARA LA MUERTE”.

Cómo me complace recomendar éste último libro: “PREPARACION PARA LA MUERTE”: Son una serie de meditaciones en las que trata a profundidad, con mucha propiedad y documentadamente el hecho más seguro que tenemos qué enfrentar, todos y cada uno de nosotros: LA MUERTE. Lo recomiendo.

Es que hoy tenemos 24 horas menos de vida pero estamos 24 horas más cerca de la Eternidad. Yo sé que el capítulo “Retrato de un hombre que acaba de morir” es muy duro, o que “El Juicio Particular” así como “El Juicio Universal” son preocupantes; pero hay otros más consoladores como “La vida presente es un viaje a la Eternidad”, “Medios de prepararse para la muerte”, “La Misericordia de Dios” y “La perseverancia en el bien hasta la muerte”.